Así lo refleja el último informe del Ministerio del Interior: en todo el país han crecido sobre todo en discriminación por género y orientación sexual

Esta comunidad autónoma también se encuentra entre las que registran mayor número de detenciones o investigados por estos actos

Desde hace cuatro años, el Ministerio del Interior lleva a cabo una estadística anual sobre la evolución de los incidentes relacionados con los delitos de odio en España. Con esta acepción se definen las conductas que presentan como factor común la discriminación y que derivan en hostilidad, menosprecio, humillación y descrédito. En el informe referido a 2016, recientemente publicado, llama la atención el aumento de aquellos incidentes de este tipo relacionados con la orientación o identidad sexual y con la discriminación por cuestión de género, mientras que han bajado los referidos a aporofobia, prácticas religiosas y antisemitismo.

Pero en la representación territorial del estudio la situación de Castilla-La Mancha ofrece un escenario diferente. Esta comunidad autónoma destaca en los rankings referidos a incidentes por delitos de odio relacionados con la discapacidad y la ideología durante el año pasado, y también entre las regiones con mayor número de detenciones o investigación por la ejecución de este tipo de delitos.

Se da la circunstancia de que durante el año 2016, se modificó la conceptualización de delitos de odio cometidos contra personas con discapacidad. El objetivo era tener un conocimiento de la realidad más acertado acorde con los estándares que otros países del entorno. No obstante, dado el desigual plazo de implementación en los diferentes cuerpos policiales, se ha optado por computar ese año tanto los delitos cometidos contra personas con discapacidad, como los cometidos con motivaciones de odio.

En el caso castellano-manchega, esta región está entre las más afectadas por incidentes contra personas con discapacidad: con 29 incidentes en 2016, ocupa el tercer lugar tras Andalucía (58 delitos) y Comunidad Valenciana (50 delitos); y está incluso por delante de la Comunidad de Madrid, que registra 23 incidentes. De esos 29 incidentes, diez de ellos se han producido en Toledo, de forma que esta provincia también está entre las primeras de todo el país.

La cantidad es algo más baja en el caso de delitos de odio relacionados con la ideología. Castilla-La Mancha está en sexta posición, con 17 incidentes. Por encima de ella se encuentran Cataluña (65 delitos), País Vasco (39), Comunidad de Madrid (26), Murcia (18) y Comunidad Valenciana (18).

Investigados y detenidos por delitos de odio

Finalmente, la comunidad autónoma ocupa el puesto medio de la tabla si el ranking se realiza en cuanto a detenciones o investigados por delitos de odio en general: hubo 26 personas en esta situación durante el año pasado, casi la tercera parte de los registrados en el País Vasco, con 96 detenidos; Andalucía, con 88; y la Comunidad de Madrid, con 72.

Entre las conclusiones incluidas al final del informe, destaca el hecho de que todos los ámbitos delictivos, salvo la discapacidad, la orientación e identidad sexual, y la discriminación por razón de género, han sufrido un descenso en este último año. Son los contextos de racismo/xenofobia, discapacidad e ideología los que aglutinan la casi totalidad de los incidentes. Entre todos ellos alcanzan el 91,75% del total de hechos conocidos.

Igualmente, de todos los incidentes relacionados con delitos de odio, durante el año 2016 destacan en importancia numérica los delitos de lesiones, amenazas, actos racistas, xenófobos e intolerantes en el deporte, daños, trato degradante y abusos sexuales. Los meses de junio, septiembre y mayo acumulan el mayor número de incidentes, y se observa que en 2015 y 2016, junio y mayo se consolidan como los meses en los que más hechos de esta naturaleza se anotan.