“El objetivo es que una lesión, por muy grave que sea, no impida a alguien experimentar buceo o paracaidismo, aunque sea de un modo virtual”, explica Juan Antonio Fuentes.

Este arquitecto de 29 años lleva años estudiando las posibilidades que ofrece la realidad virtual. Con esta tecnología, quiere conseguir que las personas con discapacidad puedan disfrutar de vivencias de un modo virtual que, por sus limitaciones físicas, no pueden llevar a cabo.

Por eso, ha creado Feel. El modelo de negocio que plantea Fuentes es proporcionar una serie de paquetes con diferentes acciones o generarlas de forma personalizada y que los usuarios paguen por descargárselas.

Todavía no hay fecha de lanzamiento pues Fuentes se encuentra en búsqueda de financiación, aunque ya dispone de medios y conocimiento para ofrecer estas experiencias sensoriales.

http://famma.org