Mía tiene cinco años, es una hembra de Labrador Retriever y es una gran coterapeuta.

La Fundación Canis Majoris realiza trabajos de estudio e intervención para las personas con discapacidad mediante terapias guiadas y asistidas con animales. Según esta institución, este tipo de terapia es un nuevo concepto de apoyo y ayuda a usuarios con discapacidad, ya que como confirman los últimos trabajos de investigación, estas terapias son enormemente efectivas.

Los perros desarrollan muchos niveles afectivos en el colectivo. Son lúdicos, cariñosos y están fielmente junto a su dueño durante toda la vida. Además, con su compañía, el perro favorece la creación de un nuevo tipo de lenguaje no verbal en el que el factor estimulador cobra una importancia esencial que convierte la terapia en un trabajo eficaz en todos los niveles.

Por su parte, las personas con discapacidad desarrollan destrezas sociales, afectivas y motrices. El principal objetivo de una buena terapia asistida con animales es la mejora a nivel físico, psíquico, social, emocional, lingüístico y/o cognitivo del usuario que se beneficia de ella.

No obstante, para hacer más óptima la terapia asistida con animales se debe colaborar con psicólogos, terapeutas y educadores caninos en el diseño de programas para obtener avances en el proceso de rehabilitación de los usuarios que estén recibiendo la ayuda de los animales.

http://famma.org