Con esta iniciativa, la Organización Mundial de la Salud (OMS) pretende encontrar un mejor alivio para el sufrimiento físico de enfermedades que causan dolor.

Según estadísticas recientes, el dolor está presente en más de la mitad de las consultas de atención primaria. Una de cada cinco personas padece dolor crónico de moderado a grave, y una de cada tres no puede mantener una buena calidad de vida debido a las dolencias.

Por ejemplo, en muchos de estos casos, las personas afectadas por dolor crónico no pueden realizar ejercicio ni dormir con normalidad, además de ser incapaces de desarrollar tareas tan corrientes como caminar o conducir. No obstante, el dolor crónico no sólo afecta al paciente, sino que también tiende a alterar sus relaciones sociales y familiares, provocando incluso la disminución de las relaciones sexuales y la pérdida de trabajo al influir directamente en la vida y rendimiento laboral de la persona. Por todos estos motivos, el dolor a menudo trae consigo cuadros de depresión.

Entre las causas de dolor crónico más frecuentes se encuentran los dolores lumbares, los dolores del cuello y hombro y otros dolores músculo-esqueléticos como la artrosis o la artritis.

A pesar de que el dolor crónico tiene consecuencias serias en la calidad de vida de quienes lo sufren y que supone una gran carga en los sistemas de salud del mundo occidental, sigue siendo uno de los problemas de salud más subestimados por la sociedad.

La OMS se ha manifestado para tratar que el dolor llegue a estar considerado como una enfermedad y ha indicado que el alivio del mismo se catalogue como un derecho humano.

http://famma.org