Oncólogos reclaman a Sanidad consultas médicas exclusivas para los supervivientes de cáncer.

Hasta un 63% de quienes han superado un tumor siendo niños padece secuelas, tanto físicas como psicológicas, a las que los médicos de familia o los especialistas muchas veces no pueden dar respuesta.

Según datos aportados por los expertos, en la provincia de Alicante se estima que hay 400 personas entre 15 y 29 años que siendo niños padecieron cáncer, sobre todo leucemias y tumores del sistema nervioso central. Unas cifras que irán a más en los próximos años, porque afortunadamente la esperanza de una curación es cada vez mayor en el caso de los menores con cáncer gracias a la mejora de los tratamientos y a los diagnósticos cada vez más tempranos.

Sin embargo, ya de adultos, estos jóvenes arrastran un sinfín de secuelas, que van desde problemas pulmonares, cardiacos, de fertilidad, de vejiga o de hígado a trastornos psicosociales, como depresión, abuso del tabaco y otras drogas o mayores tasas de divorcio. En muchos casos, estos problemas de salud pueden ser trasmitidos a la descendencia, en caso de embarazo.

El problema se complica cuando en muchas ocasiones los médicos de familia o los especialistas no saben cómo abordar estas secuelas, bien por el tiempo que ha pasado desde los tratamientos, bien porque el paciente desconoce qué tratamientos le aplicaron o porque se ha perdido parte de la historia clínica.

De ahí que los médicos y enfermeras que atienden a estos chicos reivindiquen programas específicos en los que se haga un seguimiento personalizado a cada paciente, en función del cáncer que tuvo y del tratamiento que recibió.

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